WEIRD WEEKENDS: Una figura trágica

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El tercer capítulo de la primera temporada de Weird Weekends, la serie documental de Louis Theroux, está dedicado a la industria del porno del valle de San Fernando. Información de la serie: Theroux, narigudo y carismático periodista de filiación BBC2era, recorre los Estados Unidos para documentar, integrándose tanto como se atreve, lo que él llama las «subculturas» de Norteamérica. Todas sembradas de personas y de personajes, diferencia que el bueno del británico sabe apreciar y otorgando en consecuencia el respeto debido a cada cual. Respeto merecido por Troy Halston, la figura trágica del título.

Troy hace, o al menos ese era su trabajo en 1998, cuando se grabó el tercer episodio de Louis Theroux’s Weird Weekends, películas porno gay. Pero él es, no se considera sino que es, heterosexual. Hay un término en la industria para la gente («los modelos») como él: gay for pay. De camino a la cabaña en la que se va a rodar su próxima actuación, Louis le pregunta insistemente sobre esto, y Troy mantiene la compostura y hasta una charla más o menos animada. «Me llevó una temporada hacerme a la idea». La motivación clásica, trágica: «Necesito el dinero, así que haré el trabajo». Troy es un muchacho bien plantado, un post-efebo sonrosado que podría estar construyendo una segunda residencia en Aspen al jefe de alguna oficina, o talando árboles por Milwaukee, o pasando temporadas con el ganado en medio de la nada en cualquier lugar del mundo occidental y sin echar de menos hablar con nadie. «Después de unas cuantas veces, te preguntas “¿Qué problema tengo?”… una y otra vez en tu cabeza». Louis se adentra en el detalle técnico: «¿Hay cosas que no haces?». «Hay cosas que hago que me gustan aún menos que otras. Sobre todo prefiero ser el conductor. No me gusta besar, no me gusta chupar *****, no me gusta… [risa tímida] no me gusta que me ****** por el culo». Louis, comprensivo: «Sí…».

Ya en la nieve, frente a la cabaña del rodaje, Louis quiere ensayar el texto de una escena con él. «I love you», dice Troy, con una inexpresividad que casi parece paródica. «Venga, vamos, ¡ponle un poco de sentimiento». «No me pagan por esto. [risa tímida] I love you». «Dilo con un poco de sentimiento». «Pero si ni siquiera te conozco… [arrodillándose, algo mejor:] I love you. [de nuevo sin sentimiento:] I love you». Un par de segundos. Corte de escena. El propio Louis participa en la película, haciendo un cameo como un ranger «a-sexual». Rodando un pequeño diálogo con Troy, éste se muestra tan desapasionado como en el ensayo forzado. Elipsis. Ya es el día siguiente en esta idílica y envidiable escapada a la montaña. «Hacer mi escena de sexo, un poco más de diálogo y habré terminado», dice Troy.

Interior, día. Una cabaña de montaña. Un cuarto de baño de cabaña de montaña, fuera del cual hay dos equipos de rodaje. El de la BBC2 se acerca a Troy, reclamado por el director mientras almuerza: «Termina de comer, acaba ya con lo que tienes en la boca». Louis le pregunta si es la escena del I love you. «Sí», pero Troy ya no sonríe. No volverá a sonreír en lo que queda de episodio de Weird Weekends. Tenso. Louis le pregunta cómo se siente, mientras se desnuda en una acogedora habitación. «Bien». Tenso. Louis lo nota y ya no hace bromas. El previo a la gran final. Los últimos metros hacia el fusilamiento, literalmente. El otro equipo de rodaje, el de Snowbound, la película, a Troy: «Siéntate en el váter, aquí va a ser el oral [en segundo plano, el otro “modelo” saliendo de la ducha], y moveremos el polvo [en realidad, la palabra que utiliza es más fuerte] al salón». Vemos en la pantalla de rodaje a Troy mirando a la cámara, triste como una virgen en su noche de bodas con un hombre con el que no quiere estar. Troy con un hombre fláccido detrás. Traga saliva.

Louis, mientras, habla con los de la película: «Troy dice que es hetero». «Bueno, ¿a quién le importa? Venimos aquí y hacemos lo que tenemos que hacer, y si no lo haces entonces se supone que no eres gay». Nuevo plano en la pantalla del rodaje: la cara de Troy, ahora algo menos triste, pero igual de seria. Fuera, en la entrada de la cabaña, Louis habla con otro, un chico con gorra al que se le adivina cierta inteligencia, ¿un script? Parecería que aquí todos son hombres-orquesta, cualquiera tiene potencial para ser el de los recados o guionista estrella. No todos podrían ser actores («modelos»). Louis insiste en lo que le trae de cabeza. Le responden: «Normalmente es pecado capital poner a dos heteros juntos, pero estos dos son buenos y no tenemos que preocuparnos». «¿Qué pasa por la cabeza de un hombre hetero que hace porno gay?». «Tiene que estar muy seguro de su sexualidad. Vemos a gente que… explota… se suicida… asesina a su sugar daddy o…». «¡Es terrible!», «Lo es, lo es, pero es un hecho del negocio, y ocurre porque los modelos tienen conflictos personales con sus sexualidades y con lo que están haciendo». Sale el director, un canijo con rubio encrespado y oxigenado típicamente 1998. Es la piel de un muchacho simpatiquísimo que esconde a Satanás. «Sí, hay un problema de erección con Troy… está usando revistas, de chicas…». «¿Cómo llamarías a esta parte del trabajo?». «[mirada infernal, RISA INFERNAL] GIMME THE MONEY!! [mirada infernal, RISA INFERNAL]».

Elipsis. Troy viene de esquiar, se hace unas fotos para la portada. «He tardado un poco pero al final lo he hecho». Louis: «Intentaré ver tu trabajo… Pero, oye, sigo pensando, es difícil ser hetero en 18 películas gays». «El problema es empezar el asunto». Hay que insistir en que ya no se le vuelve a ver sonreír. «Pasas 3 horas ganando 1.500$… hoy he tardado 4. No es fácil, pero es… factible». «¿Has tenido que montártelo con el otro?». «[pequeño estertor cínico] Desgraciadamente sí”. «¿Y te ha gustado?», «[molesto] ¡Oh, vamos…!».

Once años después, ¿qué habrá sido de él? Todo apuntaba hacia un suicidio futuro, o como poco un abandono del porno y un tormento interior de por vida.  En la Internet Movie Database, que parece incompleta en cine X (¡ni siquiera sale Snowbound en su filmografía!), se puede ver que en los últimos años, al menos hasta el 2007, Troy Halston ha seguido en la industria, participando en películas de título heterosexual. Junto a él, siempre surge el nombre de una tal Holly Halston. Es su esposa, con la que vive en Florida y tiene cuatro hijos. ¿Una figura trágica? Es una persona, no un personaje. ¿Hay personas trágicas?

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2 Respuestas a “WEIRD WEEKENDS: Una figura trágica

  1. Me parece fascinante lo de examinar documentales despues, a años vista, para ver cual es la evolucion de lo que se plasmó y planteó en un momento determinado….. Como hace Varda con “Los espigadores y la espiga : 2 años despues”…

    Por si le interesa el famoso articulo de Amis “A rough trade” sobre el porno que imagino conocerá :

    http://www.guardian.co.uk/books/2001/mar/17/society.martinamis1

  2. No conocía el texto, y me ha gustado mucho, muchas gracias!

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